ASTRONOMÍA

3I/Atlas: Con esta prueba recién recibida se confirma su origen natural; nunca fue una nave alienígena

El objeto interestelar hará su máximo acercamiento a la Tierra el 19 de diciembre 2025, y posteriormente se dirigirá hacia Júpiter para el 16 de marzo de 2026

3I/Atlas: Con esta prueba recién recibida se confirma su origen natural; nunca fue una nave alienígena.El objeto interestelar hará su máximo acercamiento a la Tierra el 19 de diciembre 2025, y posteriormente se dirigirá hacia Júpiter para el 16 de marzo de 2026Créditos: Pixabay
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Tras semanas de teorías conspirativas, acalorados debates en redes sociales y especulaciones en podcasts populares como el de Joe Rogan, han surgido más pruebas que respaldan el origen natural del cometa 3I/Atlas

La última confirmación provino de un observatorio sudafricano que detectó la primera señal de radio del visitante interestelar, aportando datos científicos que refuerzan lo que los astrónomos han sostenido desde el principio sobre este objeto celeste; que es natural y no se trata de una nave extraterrestre o de una sonda enviada por alguna civilización alienígena

La detección podría parecer inicialmente una prueba de origen artificial, ya que las señales de radio suelen evocar imágenes de transmisiones de naves espaciales o comunicaciones extraterrestres. Sin embargo, la señal detectada por MeerKAT representa algo completamente distinto. 

El radiotelescopio, compuesto por 64 antenas de 13.5 metros de diámetro cada una y operado por el Observatorio Sudafricano de Radioastronomía, identificó patrones de absorción de hidroxilo, en lugar de cualquier tipo de transmisión tecnológica.

3I/Atlas: Así se confirmó su origen natural

MeerKAT detectó específicamente líneas de absorción a frecuencias de 1665 MHz y 1667 MHz, señales características de los radicales hidroxilo (OH) en el espacio. 

Este patrón coincide perfectamente con la actividad típica de los cometas y proporciona una sólida evidencia en contra de las teorías que sugieren que 3I/Atlas podría ser una sonda alienígena o un artefacto tecnológico. Las líneas aparecen como absorción en lugar de emisión porque el cometa se encontraba muy cerca del Sol, y la geometría de observación favoreció este método de detección.

El radical hidroxilo puede absorber o emitir radiación a frecuencias específicas debido a transiciones en sus niveles de energía; estas líneas espectrales de OH se han detectado en todo el universo, en nebulosas, cometas y regiones de formación estelar. 

Los astrónomos utilizan las observaciones de hidroxilo para cartografiar las regiones donde se forman las estrellas y existe agua, ya que el OH puede brillar intensamente en radiofrecuencias bajo ciertas condiciones, lo que lo convierte en un valioso indicador de la química cósmica.

La ciencia detrás del comportamiento del cometa 3I/Atlas

La detección cobra sentido al considerar lo que sucede cuando los cometas se acercan al Sol. Al alcanzar su punto más cercano a nuestra estrella, estos cuerpos helados subliman hielo al espacio mientras reciben una mayor radiación. Este proceso no solo crea la cola característica del cometa, sino que también produce las moléculas de hidroxilo que detectó MeerKAT. 

El mismo fenómeno provoca que los cometas experimenten una aceleración no gravitacional, alterando ligeramente sus trayectorias, lo que dio pie a algunas de las especulaciones iniciales sobre 3I/Atlas.

MeerKAT captó con éxito la señal el 24 de octubre, apenas cinco días antes de que 3I/Atlas alcanzara su máximo acercamiento al Sol.

El observatorio había intentado detecciones anteriores el 20 y el 28 de septiembre sin éxito, probablemente porque el cometa aún no estaba lo suficientemente cerca del Sol como para producir cantidades detectables de moléculas de hidroxilo mediante sublimación.

Seguimiento continuo y futuras observaciones

El astrofísico Avi Loeb, defensor de la hipótesis de que 3I/Atlas podría tener un origen tecnológico, reconoció la detección de hidroxilo, aunque señaló que no se han reportado otras señales de radio provenientes del objeto. 

Loeb había instado a los radiotelescopios a buscar emisiones de 3I/Atlas, en parte porque su dirección de llegada coincidía, con una diferencia de tan solo nueve grados, con la famosa señal Wow detectada en 1977 a una frecuencia de 1,4204556 gigahercios.

A pesar de los hallazgos de MeerKAT, Loeb sostiene que es necesario un seguimiento continuo para determinar si la producción de OH se mantiene constante o varía intermitentemente. 

El astrofísico de Harvard también sugiere examinar factores como la extensión y la estructura de la cola del cometa para llegar a conclusiones más definitivas sobre su naturaleza. Su persistencia refleja el principio científico de que afirmaciones extraordinarias requieren evidencia extraordinaria, incluso cuando la creciente cantidad de datos apunta hacia explicaciones convencionales.

Mirando hacia Júpiter

El 16 de marzo de 2026, se espera que el visitante interestelar 3I/Atlas pase a 53 millones de kilómetros de Júpiter. Durante ese encuentro, la sonda Juno planea usar su antena dipolo para buscar señales de radio del cometa en bajas frecuencias, entre 50 hercios y 40 megahercios. Esta observación brindará otra oportunidad para estudiar las características del objeto y posiblemente resolver cualquier duda sobre su composición.

El cometa 3I/Atlas alcanzará su punto más cercano a la Tierra el 19 de diciembre de 2025, brindando otra oportunidad tanto para astrónomos profesionales como para aficionados a la astronomía de observar a este visitante de más allá de nuestro sistema solar.

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