3I/ATLAS se ha convertido en uno de los cuerpos más enigmáticos de los últimos tiempos. Mientras la NASA sostiene que se trata de un cometa común, hay quienes han indagado en sus particularidades.
Entre los especialistas que han analizado las características de 3I/ATLAS destaca el profesor de Harvard Avi Loeb, quien ha estudiado a fondo su comportamiento durante su trayectoria.
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El experto ha señalado que algunas de las anomalías detectadas en 3I/ATLAS podrían estar relacionadas con un posible origen tecnológico.
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No obstante, pese a sus planteamientos y constantes estudios, hasta ahora no existe evidencia concluyente que respalde esta hipótesis.
3I/ATLAS: nuevo cometa muestra posible señal tecnológica, ¿está ligado a otro visitante interestelar?
Ante este contexto, es importante considerar que 3I/ATLAS no es el único objeto de origen interestelar que ha pasado por nuestra vecindad solar.
Recientemente, se retomó el estudio del astrónomo David Jewitt, quien reportó un comportamiento sin precedentes del cometa 41P/Tuttle-Giacobini-Kresák.
El análisis se basa en datos del Telescopio Espacial Hubble recopilados en diciembre de 2017, donde se detalla que este cometa, posiblemente originado en el Cinturón de Kuiper, orbita el Sol cada 5.4 años tras la influencia gravitacional de Júpiter.
Entre los hallazgos más relevantes destaca que el cometa presentó cambios extremos en su rotación, provocados por chorros de gas derivados de la desgasificación, un fenómeno conocido como efecto cohete.
Durante 2017, el objeto redujo drásticamente su velocidad de giro, casi se detuvo y posteriormente invirtió su rotación, acelerándose nuevamente.
Observaciones de la NASA y otros telescopios confirmaron estas variaciones, al pasar de periodos de rotación de hasta 60 horas a aproximadamente 14 horas.
Cometa que representa un nuevo misterio
Loeb retoma estos hallazgos y señala que, debido a su intensa actividad, el cometa 41P debería haberse destruido por pérdida de masa o rotación extrema; sin embargo, continúa intacto, lo que plantea un enigma científico.
Por su parte, David Jewitt propone dos posibles explicaciones:
- Que el cometa fue observado durante un periodo de actividad inusualmente alta.
- Que se trate del remanente de un objeto más grande.
No obstante, también se ha planteado una hipótesis más especulativa que sugiere la posibilidad de un origen tecnológico, aunque esta idea no cuenta con respaldo científico.
¿Existe relación con 3I/ATLAS?
A partir del estudio del astrónomo Jewitt, surge la duda sobre si estas posibles señales podrían estar relacionadas con la naturaleza de 3I/ATLAS.
Sin embargo, es importante subrayar que, tanto en el caso de 3I/ATLAS como del cometa 41P, estas interpretaciones se mantienen en el terreno de la especulación y no existe evidencia que compruebe que estén vinculados.